Si su patrimonio está conformado por alguna propiedad, lo ideal en estos días es sacar el máximo provecho y rentabilidad de la misma. Cualquier inmueble genera gastos importantes como son la administración, los servicios públicos y los impuestos que se generan permanentemente. Todos estos gastos, junto con la pérdida del cánon de arrendamiento, hacen que tener una propiedad se convierta en un “problema” más que un beneficio.
1. Ubicación: este es uno de los factores clave y que más se tienen en cuenta cuando se habla de bienes raíces. Cuando una propiedad se encuentra en un
lugar estratégico y atractivo, donde la
demanda es grande, es cuando uno puede plantearse recibir un mejor precio del canon. Realizar un estudio de cuánto están pidiendo los inmuebles de la misma zona es algo que no debe dejarse de hacer.
2. Estado en el que se encuentra el inmueble: no es lo mismo arrendar un inmueble
reformado que uno que se encuentre en
malas condiciones. Además, los inmuebles que no tengan una condición “aceptable” recibirán pocas ofertas y será complicado arrendarlos. De ahí que a veces merezca la pena, como arrendador,
invertir algunos pesos a los aspectos básicos del inmueble para de esta forma poder maximizar sus ganancias en un futuro cercano.
3. El precio del metro cuadrado: como indicábamos en el primer párrafo, es de vital importancia saber en qué precio se encuentra el metro cuadrado de las propiedades de la zona en la que está ubicado su inmueble. Saber este dato le ayudará en gran medida a hacerse una idea de lo que puede llegar a pedir por el cánon de arrendamiento de su propiedad. Existen otros factores que también condicionan el
precio del metro cuadrado, como son el estrato, los transportes públicos cercanos al inmueble, etc.
4. Otros factores: para que las personas se interesen más en su inmueble, se pueden incluir cosas en el cánon de arrendamiento que hagan que la
oferta sea más completa y atractiva y usted pueda negociar un mejor precio. Ejemplos de esto pueden ser incluir las cortinas del apartamento si no está amoblado, incluir muebles en la oferta y ofrecer un apartamento totalmente equipado, incluir la administración en el precio para sólo hablar de una cifra redonda, etc.
Una vez haya tomado la decisión de
arrendar su inmueble y tenga claros los factores que condicionan el proceso y los precios, usted puede contactar a una inmobiliaria y recibir la ayuda de algún profesional o agente inmobilairio, o puede publicar su inmueble de manera gratuita en portales como
www.raizalia.com, donde usted es quien se encarga de todas las gestiones, así como de contestar a los usuarios interesados en conocer su propiedad, negociar con ellos el precio y evitar así pagar comisiones a terceros.